Archicofradía de San Esteban

Acolitar es el más alto privilegio que puede alcanzar un laico.

La Archicofradía de San Esteban es una organización internacional de acólitos que fue fundada en Londres en 1904 por el R.P. Hamilton MacDonald. Servir al altar, bien como cantar en el coro de la misa, es el mayor privilegio de que un laico puede disfrutar. Un acólito representa los fieles y toma una parte más íntima en los ricos tesoros de la liturgia de la Iglesia.

Debe, por eso, contribuir a que las ceremonias sagradas llévense a cabo con devoción, dignidad y atención al detalle. Pero el valor del servicio de un acólito no sólo se mide por la precisión científica de sus movimientos. A los ojos de Dios, también se mide por el grado de santidad y amor personal con el cual se hace cada uno de los movimientos. La Archicofradía de San Esteban tiene, pues, como objetivo la santificación de los acólitos y la busca de tres maneras:

  • enseñándoles que acolitar misa es un gran privilegio religioso,
  • dándoles instrucciones sobre cómo observar los ritos y ceremonias de la Santa Iglesia,
  • animándoles a buscar comprender el significado y el propósito de las ceremonias en las que participan.

Las cuatro reglas

Las 4 reglas de oro del miembro de la Archicofradía son:

  • Acolitar con reverencia, inteligencia y puntualidad
  • Hacer breves actos de preparación antes y de acción de gracias después de acolitar
  • Guardar el silencio en la sacristía y gran reverencia en la iglesia
  • Recitar diariamente la oración de la Archicofradía

Indulgencias

Con el objectivo de aumentar el fervor y la devoción de los miembros de la Archicofradía, San Pío X otorgó, el 22 de mayo de 1906, las siguientes indulgencias:

Tres indulgencias plenarias

1. En el día de su ingreso.
2. En la fiesta de San Esteban, 26 de diciembre.
3. En la hora de la muerte.

Una indulgencia de siete años y siete cuarentenas (40 días) en cada una de las siguientes fiestas:

San Juan, Apóstol y Evangelista, 27 de diciembre,
San José, 19 de marzo
San Pedro y San Pablo, 29 de junio.
San Miguel, 29 de septiembre.

Una indulgencia de 300 días:

Cada vez que un miembro recita la oración de la Archicofradía.

Historia

La Archicofradía de San Esteban es una organización internacional de acólitos que fue fundada en Londres en 1904 por el R.P. Hamilton MacDonald.

En 1905, el Papa Pío X dio su aprobación a la erección canónica de la Cofradía de San Esteban para acólitos en la catedral de Westminster y le concedió varias indulgencias. En 1906, la Sagrada Congregación de Ritos la elevó a Archicofradía prima primaria.

La Archicofradía se propagó, y en 1934, el Papa Pío XI permitió a todas las cofradías de acólitos del Imperio Británico a afiliarse a la Archicofradía de Westminster. En 1955, la Archicofradía adoptó el Papa San Pío X como su  segundo patrono, con el apoyo personal del Papa Pío XII.

Monseñor Lefebvre entró en contacto con la Archicofradía en 1985 y quedó tan impresionado por su trabajo que hizo una mención especial de ella durante el Capítulo General de la Fraternidad San Pío X y alentó su implementación en todas las misiones de la congregación.

Capellán en Guatemala: Padre Ezequiel María Rubio